4. jun., 2016

EN ESTE MUNDO HAY MUCHOS MUNDOS

4. jun, 2016

Del Parecer.... al SER

 

En este mundo hay muchos mundos... y las apariencias nos engañan, todo tiene varias lecturas que van de lo más evidente y superficial a lo más oculto y profundo. La  verdad, si existe, hay que buscarla bajo el manto de lo aparente, rastrearla y bucear contra corriente.

Al hombre antiguo le pareció que el Sol giraba alrededor de la Tierra, que esta era  plana y que estaba quieta. Pero la realidad se comprobó era muy otra. Y la historia de la humanidad nos demostró que los inconformistas, los curiosos, los rebeldes, los soñadores en suma, actúan como el motor de la innovación, poniendo en tela de juicio lo comúnmente aceptado y removiendo las conciencias de lo establecido.

Mirad un tomate de invierno,  hidropónico, cultivado en bandejas y bajo plásticos, esto es, separado del cielo y de la tierra. Parece un tomate precioso, gordo, brillante, pero… ¡¡¡ ay!!! Es un clon, una copia. Tiene millones de hermanos, todos igualitos, todos falsos,  de mentira, ni huelen, ni saben ni tienen vitaminas, ni semillas, energéticamente muertos, están desconectados de la fuente de la esencia de la vida. Parecen  tomates pero no lo son. Son una metáfora perfecta de nuestros tiempos.

 Mirar por ahí y descubrir el mundo de lo aparente  es fascinante,  todo parece pero casi nada es auténtico. Vivimos en un mundo virtual, de hologramas. Nunca “Maya”, el mundo de los sueños hindú, de las apariencias, de los engaños, ha sido tan palpable, tan evidente. Rascas un poquito bajo la superficie y…que encuentras.

 

Miro a mi alrededor buscando algo verdadero pero en la superficie encuentro lo que encuentro:

Un sistema político que parece una democracia formal, en la que podemos votar cada cuatro años, pero todos sabemos que los que detentan el verdadero poder y mandan no son los títeres electos que sacan en la tele, y aún así veinte millones de votos les amparan. Curioso. Somos manipulados por unos medios de comunicación al servicio de un poder omnívoro. Solo hay que leer los “diarios independientes”, donde  periodistas  voceros  responden solo a  los intereses de una corporación a la que se adhieren ideológica y materialmente. Y la publicidad como máxima expresión de creatividad en la modernidad,  pues  vender humo supone la cima del engaño.   Vemos así también,  el arte moderno, convertido en un mercadeo donde los grupos  inversionistas marcan las tendencias.

 En las leyes y en el sistema judicial es contundente, retorcido y manipulado hasta la saciedad, ahora ya incluso se manifiesta formalmente en las distintas varas de medir. Habrá una “justicia” para el que pueda pagarla y otra para los demás, lo que ha pasado siempre pero ahora sin tapujos, para qué escondernos si no pasa nada. Una sociedad dormida bajo un aparente bienestar que traga con todo. ¿Por donde andarán los intelectuales vanguardistas y los jóvenes rebeldes? ¿Ya nadie quiere  cambiar el mundo? ¿Todos hemos tirado la toalla? Aceptamos el juego de las apariencias, de matrix.

 No, creo que no. Hay que mirar más profundo para“ VER y SENTIR “ una ola silenciosa que busca el cambio desde dentro, sin estridencias, sin algaradas, sin salir ni figurar en los medios. Los auténticos van al encuentro de sí mismos en la profundidad del Ser, aún sin parecer…han estado presentes siempre a lo largo de las centurias, viendo pasar el tiempo, sosteniendo la paz y la templanza interior sin inmutarse… como montañas, viendo alzarse y caer los imperios y civilizaciones. Como ahora mismo, cuando todo se cae por su propio peso y se hace cada día más evidente quién ha de pagar los platos rotos de las contradicciones de un sistema agotado. Cuando se utiliza el recurso del miedo desde la cima del poder sin pudor ni paliativos. Hay una ola gigante y silenciosa, oculta, de inconformismo que mira hacia adentro para sostener una vez más la revolución. Esta es una revolución distinta de las anteriores… atañe a las conciencias, a  los  universos íntimos en la profundidad del Ser individual que va ganando adeptos día tras día, sin fronteras, conectándose a lo inmutable, a lo imperecedero…con una serenidad pacífica impresionante. Una sociedad incipiente y supranacional que Toda se mueve con la sincronía de un banco de peces, desde dentro, para realizar los cambios de conciencia y energía necesarios. ¿Llegará a tiempo?

 Sería deseable un tránsito suave, pero eso no parece fácil. En la superficie del planeta estamos viviendo la convulsión como lo que es, una mera proyección y reflejo de lo que subyace por dentro. Será la manoseada crisis, y ¿cuál de ellas? Política, financiera, energética, climática, alimentaria, de valores, de identidad…Acaso ¿sabemos lo que somos? Tras la apariencia humana se esconderá algo más…Aquellos que cerréis los ojos podréis mirar y ver…

 

Juan Ramón,

 Profesor de yoga, guía meditaciones para despertar. 2012